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viernes, 12 de febrero de 2010

Aceite de guindillas y vinagre de miel

Salamanca se congela. Literal. Hoy hemos tenido -3º a las ocho de la tarde.... vaya nochecita nos espera.... vamos, que apetece coger una manta y no asomar la nariz, no sea que se caiga.

Hace tiempo que tenía pendiente publicar estas dos recetas y como son muy sencillitas las publico juntitas... Son un aceite de guindillas y un vinagre de miel. Dos alternativas a las clásicas que varían los platos con un suave matiz. Las descubrí en un libro de conservas de Blume, que por cierto es una joya, tiene de todo. El aceite es ideal para las pizzas y también para los pescados a la plancha. Es suave, así que si a alguien le gusta fuerte, que le de caña a la guindilla o que las rompa.

El vinagre de miel es muy, muy sencillo de hacer. Tiene un sabor muy suave y es ideal para desglasar carnes del horno o para una vinagreta. Da un sabor diferente, muy sutil.

Se pueden conservar bastante tiempo y son muy prácticos.



Aceite de guindilla.

Ingredientes:
750 ml. aceite de oliva virgen
1 docena de guindillas secas (pimientas cayena)
4-5 ramitas de tomillo
3 ramitas de orégano (o dos cucharadas de seco)
10 granos de pimienta negra.

Preparación:
Se ponen las guindillas en una botella de vidrio. Se mete el tomillo y el orégano, los granos de pimienta y el aceite. Se deja macerar al menos 15 días en un lugar seco y sin luz. A los quince días ya se puede consumir. Cuanto mas tiempo macere, mas picante se vuelve.



Vinagre de miel.

Ingredientes.
1 litro de vinagre de vino.
4 cucharadas de miel.

Preparación.
Se vierte el vinagre y la miel en una botella de cristal esterilizada previamente y se mezcla bien. Se cierra bien y se deja reposar tres semanas al menos en lugar sin luz.


miércoles, 28 de octubre de 2009

Vinagre de frambuesa (La Despensa de los Blogs)


Pensando qué hacer para participar en el evento La Despensa de los Blogs que han organizado Kako de En guette e Idaina de El Aroma de Idania me acordé de un estupendo vinagre de fresas de Alegna y pensé hacer vinagre de frambuesas con las últimas del huerto, que sorprendentemente y a pesar de ser octubre sigue dando.

Las recetas que encontré no me convencían mucho así que buscando y buscando he hecho una mezcla de su receta de vinagre de fresas con otras que encontré en la red para crear un vinagre de frambuesas que en casa nos ha sorprendido muchísimo porque da un sabor fantástico a ensaladas y vinagretas. La diferencia con el vinagre de Alegna es sobre todo en las cantidades, ya que yo he añadido más fruta y el tipo de vinagre. Es muy, muy fácil de hacer, así que si tenéis frambuesas congeladas o de esas tardías que todavía siguen saliendo en las plantas aprovechadlas, no os arrepentiréis.





Ingredientes.

700 ml de vinagre de vino (vale de sidra o de manzana)
450 gr. de frambuesas
2 cucharadas colmadas de azúcar



Preparación:

Lavamos la fruta, si está congelada dejamos que se descongele bien. Ponemos a macerar las fresas con el vinagre. Yo lo dejé un día entero. Una vez bien macerado ponemos la mezcla en una cazuela, le añadimos el azúcar y lo llevamos a ebullición. Cuando empieza a hervir bajamos el fuego y lo dejamos cocer diez minutos.

Pasamos la mezcla por el chino y exprimimos bien la pulpa. En mi vinagre ha quedado una buena cantidad de pulpa que le da un sabor buenísimo a los platos, pero si alguien quiere que quede más "líquido" solo tiene que pasarlo por un colador muy fino o de esos de tela.

Se envasa en botellas esterilizadas previamente. He utilizado pequeñas y alguna más grande para el consumo casero. Una vez embotellado se cierra herméticamente y se guarda en un lugar con poca luz. A la semana estará listo para utilizar.

Bueno, toca mostrar la despensa así que... aquí está la mía. Más que despensa son un par de baldas en un trastero pequeñito. Esta es la balda de las conservas caseras, aunque la falta de espacio hace apretarlo todo mucho para que entre bien.



Entre las conservas hechas por mi este año están las mermeladas de mora (una de mis favoritas), de frambuesa de fresa y de tomate a la pimienta. La de cebolla al moscatel se acabó del todo. También hay mejillones en escabeche, tomates cherry secos en aceite, bonito en aceite de oliva (que podremos probar en diciembre y ya os contaré cómo ha quedado) y la última en llegar ha sido el vinagre de frambuesa. Poco a poco mi despensa va creciendo. El próximo reto será hacer mermelada de calabaza, que el huerto sigue en producción.