Por fin tengo un ratito y pongo una recetita nueva que voy a cogerle manía al pobre tiramisú, con lo rico que está. Esta ha sido mi primera masa de pizza decente hecha en casa. Hasta que dí con esta receta me quedaban un pelín duras, con la masa muy pesada, tanto que me daban ganas de no intentarlo más. Pero soy cabezona y he ido probando diversas masas hasta que he dado con esta y de momento, no pruebo más. El único fallo es que como soy novata con las masas, esta me vaciló un poco y decidió que iba a su rollo. Por más que yo estiraba, ella erre que erre a enconger y al final se me quedó un poco gorda por los bordes, pero estaba buenísima, doy fe.
Reconozco que llevo un poco mal los levados. Yo soy más de impulsos a la hora de cocinar y claro, normalmente me pilla el toro. Se me antoja algo justo antes de la cena y así no se puede. Entonces espero a que leve y muchas veces desespero porque me gustaría que todo fuera más rápido, pero las masas llevan su ritmo y ya voy haciéndome a la idea.

Esta pizza está hecha con jamón, bacon, mozzarella de bufala y tomates secos en aceite de oliva que aproveché de un bote que tenía abierto.
Ah, se me olvidaba, la receta de la masa la saqué de
Directo al Paladar, que tiene un paso a paso buenísimo. Lo único que he variado en recetas posteriores es que le he añadido más sal, porque la masa me resultaba un poco sosa. Por lo demás sale perfecta. Os pongo aquí las cantidades que yo he usado con la variación de sal, pero la receta es mejor que la veais
aquí porque una imagen vale más que mil palabras.
Ingredientes para la masa:200 gr. agua
300 gr. harina
1 cucharadita de sal,
1 sobre de levadura de panadero
15 gr. aceite de oliva virgen extra
semolina si se quiere.
Ingredientes para la pizza.Bacon
Jamón de york
Mozzarella rallada
Mozzarella de bufala
Tomates cherrys secos
Albahaca y orégano
Aceite de guindilla.
Preparación.Mezclamos la harina con la sal y la levadura granulada en un recipiente amplio. Hacemos un volcan y añadimos el agua templada y el aceite de oliva. Mezclamos hasta que quede una masa lisa. Lo pasamos a una mesa enharinada o con semolina y amasamos cinco minutos (en Directo al Paladar explican cómo amasar con fotografías.)
Una vez la masa tenga una textura lisa y fina, haremos lo que en Directo al Paladar llaman el refinado de la masa, que consiste en retorcerla. Volvemos a amasar otros diez minutos.
Ponemos la masa en un bol enharinado o con un pelín de aceite y lo dejamos reposar en un lugar templado. Yo suelo encender unos minutos el horno a 50º para que se temple, lo apago y meto ahí la masa para que leve mejor. Hay que dejarlo unos 35 minutos o hasta que doble su tamaño.
Damos unos golpes para desgasificar y hacemos la forma. Con estas cantidades salen dos pizzas.
Una vez hemos hecho la forma de la pizza, dejamos reposar de nuevo en el horno mínimo diez minutos. Cuanto más tiempo esté, más gruesa y esponjosa será la pizza. Yo suelo dejarla entre 10 y 15 minutos.

Ya tenemos la masa. Llega la hora de ponerle los ingredientes que mas os gusten. Una vez tenemos los ingredientes se añade un chorrín de aceite. En este caso he utilizado una que preparé a la guindilla que lleva también tomillo y pimienta negra y cuya receta pondré en otro ratito. Un poco de orégano y albahaca, y lista.
Una vez terminada, la metemos al horno. Si la hemos dejado finita, hay que poner el horno fuerte, a más de 250º y dejarla unos 12 minutos. Si la hemos dejado reposar más para que quede más gordita, hay que ponerla más suave, a unos 220º unos 20 ó 25 minutos.