Después de un mes sin deberes del Cooking Challenge llega septiembre y con él un nuevo reto culinario y digo bien reto, porque hacer esta receta ha sido toda una aventura, no solo por lo desconocida, sino también por la sorpresa inicial que supone ver una receta en la que se combinan ingredientes como el pollo con el azúcar glass o la canela.

En esta ocasión ha sido Nuria de
CocinArte la encargada de elegir plato y dado su gusto por la comida árabe y oriental no podía ser de otra manera y eligió un plato de fiesta de la cocina marroquí: la pastela, bastilla o pastilla moruna. Un reto porque reconozco que en algún momento llegué a plantearme que no llegaría a tiempo para prepararla ya que este plato no es que sea complicado, pero sí necesita de una larga elaboración y a veces uno no llega a todo lo que desearía.

Una nueva propuesta que además se une con un cambio de imagen gracias a una gran ilustradora,
Rosa Marrero, que es la causante de que las Cooking Challenge ahora utilicemos esta cocinera como logo del grupo y también en nuestras cocinas. Gracias Rosa.
Bueno, pues ahí estábamos las Cooking enfrentándonos cada una a su manera con uno de los platos sobresalientes de la cocina marroquí. Un plato que supone un reto para el paladar, ya que el contraste de los sabores dulces del azúcar y la canela con las especias y la carne puede no gustar a todo el mundo. Reconozco que en casa ha habido para todos los gustos, como es normal cuando uno se enfrenta a un plato de estas características.Cuando he buscado información de este plato lo que más me ha sorprendido es que su origen es español. Admite diversos rellenos, pero los más populares en Marruecos por lo visto son el pichón o el pollo, aunque también sirven codornices, perdices y aves en general.

La receta original procede del libro "Sabores de Marruecos" editado por Blume, sin embargo, como siempre me suele pasar, he adaptado la receta, no sólo a la mitad de las cantidades, sino también cambiando alguna especia y yo os la cuento tal y como la he preparado.
Estas son las recetas de mis compañeras:
Pikerita,
Dit i Fet,
Los cerezos en Flor,
CocinArte,
La Quinta de Luculus,
El olor del café Ingredientes:3 muslos de pollo
3 dientes de ajo picados
1 manojo pequeño de perejil (se puede añadir cilantro)
1 cebolla
125 gr. de almendra cruda
50 gr. de azúcar glass tamizada
zumo de limón3 huevos batidos
150 gr. de mantequilla
12 láminas de pasta brik
agua de azaharcanela molida
azafrán en polvo
sal
pimienta negra molida
jengibre (si es fresco se usa rallado, yo le puse en polvo)
1/2 rama de canela
aceite de oliva

Preparación: Primero preparamos la carne para el relleno. Lo mejor es hacerla el día antes ya que hay que esperar a que se enfríe. Frotamos el pollo con ajo y en una cazuela ponemos el pollo troceado, la cebolla en rodajas finas, el perejil y la canela en rama (se puede sustituir por casia), la sal, la pimienta (media cucharada) y el jengibre. Espolvoreamos el azafrán en polvo y añadimos medio litro de agua. Lo dejamos cocer al menos una hora a fuego lento. Una vez que está hecha la carne, la dejamos enfriar, deshuesamos el pollo y reservamos el caldo.
Ponemos en una sartén una cucharada de aceite y freímos las almendras hasta que se doren, las dejamos enfriar sobre un papel absorvente y cuando estén frías las trituramos en trocitos. Mezclamos las almendras con la mitad del azúcar glass y reservamos.
Ahora tamizamos el caldo en el que hemos guisado el pollo, lo ponemos en una cazuela y lo cocemos a fuego vivo. Si hay mucho hay que dejar que reduzca. Mezclamos los huevos con el caldo y lo batimos a fuego medio. Cuando vemos que están cuajados los tamizamos para que escurran el caldo y lo dejamos enfriar.

Para montar la pastela derretimos la mantequilla y untamos un molde con ella. Mientras hacemos esto precalentamos el horno a 220º, doblamos sobre sí misma cuatro láminas más de pasta brik y las metemos en el horno para que queden crujientes. Estas láminas servirán para separar las capas.
Empezamos colocando cuatro láminas de pasta brik (de las que no hemos horneado) cubriendo el molde y dejando que sobresalga por los bordes y bien untadas con mantequilla derretida. Ponemos la primera capa que será la de almendras, sobre esta capa de almendras ponemos dos de las láminas que horneamos y que están crujientes. La siguiente capa será el pollo desmenuzado, que cubriremos con el huevo.
Se ponen las otras dos láminas y sobre ellas se colocan otras dos láminas más untadas con mantequilla. Doblamos los bordes sobre la pastella sellandolos con más mantequilla derretida y por último cerramos la pastela con dos láminas más, de nuevo untadas, cuyos bordes intentaremos que queden por debajo de la pastella como si de un forro se tratara. Untamos de nuevo con mantequilla y lo horneamos durante unos 20 minutos a unos 200º.
Se cubre con azúcar glass y se le hacen dibujos con canela en polvo. Se puede comer caliente, templada o fría y sin duda sorprenderá a todo el mundo.