lunes, 30 de enero de 2012

Galletas de avellanas (Linzer Cookies de Williams Sonoma)

Ultimamente me llama poco el dulce, muy muy poco y os lo dice una golosa empedernida. Los postres han quedado en segundo o tercer plano y estoy más por la labor de hacer guisotes para combatir este frío salmantino y masas saladas. Eso significa que esta receta estaba en pendientes. De hecho la caja de regalo tiene un motivo navideño como podréis ver, pero es que estaban tan ricas que no podía dejarlas quedarse en el olvido de los borradores. 

Esta receta es la de las galletas Linzer de Williams Sonoma que decidí hacer sin la mermelada. La receta la encontré en My Lovely Food y os aseguro que las Linzer, con la mermelada, están buenísimas, lo que pasa es que entre unas que regalé y otras que volaron, no quedó ni una para la foto. Os dejo con estas, que así solitas, están bien ricas. 




  • Ingredientes: 

  • 155 gr de avellanas tostadas.
  • 125 gr de mantequilla
  • 125 gr de azúcar.
  • 1 yema de huevo.
  • Ralladura de 1/2 limón.
  • 3/4 de cucharadita de esencia de vainilla.
  • 155 gr de harina.
  • 1/2 cucharadita de canela.
  • 1/4 de cucharadita de sal.
  • Azúcar glass para decorar.





  • Preparación: 

  • Picamos las avellanas en trocitos pequeños y reservamos. Se bate la mantequilla que estará a temperatura ambiente hasta que blanquee. Se añade el azúcar y mientras seguimos batiendo ponemos la yerma de huevo, la ralladura y la esencia.

  • Aparte mezclamos la harina tamizada con la canela y la sal. Añadimos las avellanas y añadimos esta mezcla a la mantequilla. Mezclamos bien y dejamos reposar una hora en la nevera.

  • Para hacer las galletas, precalentamos el horno a 180º y cortamos las galletas. Si queremos hacer linzer cortaremos la mitad con el dibujo en medio. Horneamos las galletas unos 10 minutos. Una vez frías espolvoreamos con azúcar glass. Si queremos hacer linzer rellenamos las galletas con mermelada y montamos de dos en dos, con la mitad del dibujo siempre arriba. Decoramos también con azúcar glass.


sábado, 21 de enero de 2012

Surtido de Tortitas by Nigella

"Me encanta la comida, me fascina meterme en la cocina y disfruto cocinando". Esto que perfectamente podría decirlo yo y cualquiera de los que leéis este blog lo dice Nigella Lawson en su libro "Comida rápida y saludable". Esta frase, acompañada del típico tópico de la falta de tiempo es la excusa para montar un estupendo recetario de comida rápida, si rápida y no por eso comida basura. Este libro es magnífico, una sorpresa tras otras y creo que de todos los que tengo es el que más post it de colores tiene puestos marcando recetas para cualquier día de la semana. Además el recetario está organizado de una forma nada convencional. Vamos que las recetas se agrupan en temas como "Speedy González", "A contrarreloj"o "Retro rápido" por ejemplo.

Reconozco que lo mio se está convirtiendo en un problema. No me resisto a comprar libros de cocina y mi colección va en aumento. Hasta ahí bien, el problema es que yo si que no tengo ni espacio suficiente en casa ni tiempo para cocinar todo lo que me gusta en los muchos libros que ya acumulo. Además, tengo un par de joyitas con las que ando de lo más liada y que espero que me den muchas buenas sorpresas.

Estas tortitas que os traigo hoy son las de Nigella. Espectaculares de ricas y además con truco, ya que uno puede hacer un surtido de tortitas instantáneo, es decir, dejar mezclados los ingredientes secos y levantarse por la mañana, sacar 150 gr. de la mezcla y marcarse unas tortitas espectaculares en 5 minutos. Así, sin más. Todo un lujo. Además el surtido se puede preparar para regalar.




  • Ingredientes para el surtido de tortitas:

  • 600 gr. de harina
  • 3 cucharadas soperas de levadura en polvo
  • 2 cucharaditas de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita de sal
  • 40 gr. de azúcar avainillado

  • Mezclamos todos los ingredientes y se guardan en un bote hermético.





  • Tortitas:

  • 150 gr. de surtido de tortitas
  • 1 huevo
  • 250 ml de leche
  • 1 cucharada sopera de mantequilla derretida



  • Preparación:

  • Al surtido de tortitas le añadimos el huevo, la leche, la mantequilla y lo batimos bien hasta que se integre.

  • Calentamos una plancha planta o una sartén antiadherente. Si vemos que se pega un poco podemos pincelarlo con un poco de mantequilla. Echamos cucharada y media o dos cucharadas de masa en la plancha y cuando aparezcan burbujas en la superficie le damos la vuelta. Dejamos que se doren por ambos lados y servimos. Salen unas 15 tortitas de 8 cm.

  • Servimos acompañadas de sirope de arce, de fresa, nata...
martes, 10 de enero de 2012

Bollo Maimón Salmantino-Dulces de Santos (Cooking Challenge)

Sabores de siempre, recuerdos de infancia, elaboraciones artesanas. Es lo mejor que puede salir un día de nuestra cocina, una receta de esas que te devuelve a la infancia, a los días de fiesta y que además te permite recuperar un modo de cocinar en desuso. Por eso, hoy os traigo esta receta elaborada como la hacía mi abuela y como la aprendió mi madre y la ocasión me ha la dado Maragda, de la Quinta de Lúculus que ha elegido para este mes del Cooking Challenge el tema "Dulces de santos".


Este magnífico bizcocho es un Bollo Maimón, no lleva apellido de santo alguno, pero no falta en las ofrendas de las celebraciones religiosas de todos, absolutamente todos los santos de la provincia de Salamanca. No hay fiesta en la sierra de Francia salmantina en la que no se presente un magnífico bollo maimón, ni tampoco en ningún pueblo del Campo Charro, la Armuña o Las Villas. Si tuviéramos que elegir un dulce típicamente salmantino, sin duda sería este. Un dulce que también se llama "rosca de bodas" porque antiguamente no había banquete de boda en la que no se presentara una gran rosca. Tampoco faltaba en los convites tradicionales que se daban en bautizos y comuniones y siempre se hacía en casa.


Ahora, el bollo maimón suele hacerse en el horno, en un molde de repostería alto o con un agujero en medio para hacer la rosca. Sin embargo yo quería prepararlo como se hacía antiguamente, en la olla expres. Así era como lo hacían cuando no había hornos en casa y así lo hemos preparado. Digo hemos, porque en esta ocasión yo he sido pinche de cocina y ha sido mi madre la artífice del bollo. De paso, he aprendido a hacerlo. Para ello hemos tenido que recuperar la vieja olla de mi abuela, una Pronto de aluminio, de esas en las que la válvula se volvía loca a dar vueltas, ya que las nuevas no sirven.

Si queréis descubrir más dulces de santos, no os perdáis las recetas de mis compis: La Quinta de Lúculus, CocinArte, Los Cerezos en flor, Pikerita, Cuina per a Llaminers y Dit y Fet.



  • Ingredientes (para un bollo bien grande)
  • 9 huevos
  • 450 gr. de azúcar glass (son 50 gr. por huevo)
  • 450 gr. de almidón -puede sustituirse por maizena si no lo encontráis- (son 50 gr. por huevo)
  • 1 cucharadita de levadura.

  • Preparación: 
  • Se separan las claras de las yemas y se levantan las claras a punto de nieve. Aparte batimos las yemas con parte del azúcar glass. Vamos poniendo el resto del azúcar glass en las claras, con mucho cuidado y poco a poco con movimientos envolventes y añadimos la levadura. Una vez que está mezclado añadimos las yemas poco a poco, para evitar que se baje. Cucharada a cucharada vamos añadiendo el almidón -que le dará una textura única y que hace que suene cada vez que se corta un trozo- y vamos mezclando hasta que adquiere una textura uniforme.

  • Untamos la olla expres con mantequilla y ponemos en el fondo un papel de horno. La templamos un poco al fuego y la retiramos. En medio de la olla ponemos una lata de conservas alta vacía que habremos lavado bien con un peso en el fondo (pueden ser piedras o una pieza de hierro envueltas en papel de aluminio). Esto hará el agujero una vez hecho el bollo. Poco a poco vertemos la masa alrededor de la lata, tapamos la olla y la llevamos al fuego sin la válvula de arriba, que no queremos que explote. Necesitará 5 minutos de fuego medio alto y unos 20-30 de fuego suave. De vez en cuando hay que pinchar con una aguja de metal por el agujero de la válvula, con esto evitaremos que se obstruya cuando crezca el bollo y también nos permitirá controlar si está hecho. Cuando veamos que la aguja sale limpia, apagamos el fuego, esperamos un par de minutos y abrimos la olla.



Ahora toca desmoldarlo, que es una de las partes más complicadas. Como podéis ver en la foto de arriba al abrir la olla el bollo no tendrá agujero, así que con un cuchillo vamos abriendo hueco en el medio, dentro de la lata que se habrá llenado de bizcocho y una vez que hayamos localizado la lata pasaremos el cuchillo por la parte de fuera y podremos sacarla. Metemos la mano por el agujero y volcamos con cuidado el bollo. Ya solo queda decorarlo con azúcar glas y disfrutar.

Para hacerlo en el horno convencional, se precalienta a 160º, se pone en un molde, si no tiene agujero se le pone también la lata y se hornea  durante 20 o 30 minutos. Esta forma de prepararlo hará que por arriba esté más dorado, al contrario que ocurre en la olla, que solo coge color por abajo.