viernes, 25 de febrero de 2011

Bacalao a la llauna

Últimamente en casa somos muy de bacalao... bueno, más concretamente desde nuestra escapada a Lisboa donde descubrimos un gran desconocido en nuestra cocina. Desde entonces las recetas con este pescado se van variando en nuestra cocina y hemos pasado de las preparaciones clásicas a otras más innovadoras. Hace tiempo ya probamos con un souffle de bacalao y desde entonces hemos probado este pescado en pasteles, a braz... etc. Esta forma de prepararlo es muy sencilla, muy rápida y deliciosa. Es un Bacalao a la llauna cuya receta he sacado de un magnífico libro de pescado que me tuve que comprar ante mis constantes dudas cada vez que me enfrento a la pregunta del pescadero de qué vas a llevar. Ante todos esos pescados nunca sé que comprar, así que ahora, voy con los deberes hechos y la receta pensada de antemano para tal o cual pez que nunca ha entrado en mi cocina. El libro es La Cocina del Pescado, de Francesc Murgadas y trae una guía sobre cada pescado, su temporada y mejor preparación, además de recetas por comunidades. El nombre viene de la llauna (lata) en la que se cocinaba originariamente y es un plato de Cataluña .


 



  • Ingredientes

  • 600 gr. de bacalao desalado 
  • 6 dientes de ajo 
  • 250 gr. de tomate maduro 
  • 1 vaso de vino blanco 
  • 1 hoja de laurel 
  • 1 cucharada de pimentón dulce perejil harina aceite de oliva sal azúcar






Preparación: 

 Se pasa por la harina el bacalao escurrido y seco que se ha desalado previamente y se fríe en aceite de oliva caliente hasta dorarlo ligeramente. Se retira y se escurre el exceso de aceite. Lo reservamos. 

Aparte preparamos la salsa con un poco del aceite de freír el pescado al que añadimos la mitad de los ajos picados. Cuando hayan cogido color añadimos el pimentón y lo removemos evitando que se queme. Añadimos el tomate rallado y la hora de laurel. Dejamos cocer a fuego lento, añadimos una pizca de azúcar para mitigar la acidez del tomate. 

 Cuando el sofrito está listo y haya consumido el agua lo regamos con el vino blanco y dejamos que reduzca de nuevo a fuego suave. Mientras, encendemos el horno a 200º. Disponemos en una llauna o una bandeja de horno untada con aceite de oliva los trozos de bacalao con la piel en la parte de abajo. Vertemos sobre ellos el sofrito y repartimos por encima el resto del ajo picado y el perejil picado. Lo regamos con un poco de aceite de oliva y lo horneamos durante 5 minutos, también se puede gratinar.
martes, 15 de febrero de 2011

Galletas griegas de almendra

Hacer galletas se ha convertido poco a poco en una pasión. Las primeras galletas que hice en casa fueron unas cookies de chocolate y avellanas y desde entonces guardo todas las recetas que caen en mis manos. Siguen siendo demasiadas, pero sigo guardando y guardando porque no hay nada mejor que unas galletas recién horneadas. Estas tienen en la almendra su punto fuerte y la verdad, son deliciosas. La receta la saqué de nuevo de Hands in dough, al igual que las Snickerdoodles, ya que estas chicas tienen un sin fin de recetas de galletas fantásticas. Creo que en mi ranking personal de las galletas más ricas están las snickerdoodles en primer lugar, pero estas tienen un puntito muy, muy bueno.

Además llevaban mucho tiempo esperando su momento. Ah... y si tenéis prisa y no queréis complicaros mucho, esta es vuestra receta. Una buena amiga acaba de recordarme que no llevan harina... ideal para celíacos!.


Ingredientes (para unas 25 galletas)

375 gr. de almendras molidas
220 gr. de azúcar
Unas gotas de esencia de almendra (opcional)
3 claras de huevo ligeramente batidas
80g de almendras a láminas o en cubitos


Preparación:

En un bol grande, se mezclan las almendras molidas, el azúcar y la esencia de almendra. Una vez estén bien mezcladas le añadimos las claras de huevo y se mezcla todo bien hasta que tengamos una masa firma.

Precalentamos el horno a 180º.

Vamos cogiendo trocitos de masa y le damos forma de media luna, yo también hice algunas redondas y rebozamos con las almendras a láminas o con los cubitos, haciendo presión para que las almendras se peguen. Se ponen las galletas en una bandeja sobre papel de horno.

Se hornan durante unos 10 minutos ( en mi horno no necesitaron más aunque la receta original marcaba 15 minutos) hasta que las galletas estén ligeramente tostadas. Dejar enfriar en una rejilla.

jueves, 10 de febrero de 2011

Cannolis de membrillo y cabello de ángel (Cooking Challenge)

Pues sí, ya ha llegado el día o el mes, o la receta... como queráis llamarlo y con esta ya sí que cumplimos un año cocinando juntas en lo que un día por votación popular y mayoría decidimos llamar Cooking Challenge, aunque en realidad no es más que un grupo de buenas amigas que nos sentimos más cerca a pesar de la distancia gracias a nuestras cocinas y a estos encuentros que una vez al mes nos proponemos unas a otras.

Una receta especial, muy especial y no solo porque con ella cumplamos un año, sino también porque la encargada de elegir receta ha sido Mercé, una persona genial que por diversas circunstancias no había podido elegir receta hasta ahora. Y que este mes sea ella la que nos haya propuesto un plato es fantástico por ella y también por nosotras. Pero ¿qué nos había propuesto Mercé?... pues como su reto llevaba pendiente varios meses, ella en un primer momento había propuesto cannolis, pero a última hora decidió darnos libertad y su tema son Dulces de Carnaval.

Eso sí, a mi eso de los cannolis me había sonado muy exótico y carnavalero y ya me había hecho a la idea de prepararlos y por eso esa es la receta que os traigo hoy. Cannolis de membrillo y de cabello de ángel, aunque se les puede poner cualquier relleno dulce que os guste.


Los cannolis son unos dulces típicos italianos, concretamente de la zona de Sicilia, que deben su nombre a la forma de caña con la que se presentan habitualmente. Suelen tener forma de tubo, la pasta se fríe y van rellenos por dentro en las versiones originales con ricotta o mascarpone, aunque también es bastante común presentarlos de la forma como la que he preparado yo, como un pequeño cuerno o croissant ya que tenía guardada esta receta desde hace tiempo y he optado por prepararos esta variante.

Son unos dulces que se suelen preparar en Carnaval para regalar. Duran bastante tiempo en perfecto estado, de hecho, estos que yo he preparado estaban mucho más ricos una semana después de prepararlos y a mi personalmente me han gustado mucho más los de cabello de ángel.



Y si queréis disfrutar de dulces diversos de carnaval, pues ya sabéis, no dejéis de ver las propuestas de mis compañeras, seguro que sacáis un montón de ideas: Cuina per a llaminers, Dit i Fet, Pikerita, Los cerezos en Flor, La Quinta de Lúculus, CocinArte y El Olor del Café.






Ingredientes (para unos 25-30 cannolis)

100 gr. de mantequilla
100 gr. de nata líquida
250 gr. de harina
1 cucharadita de levadura
Membrillo
Cabello de ángel
Azúcar glass



Preparación:

Mezclamos la mantequilla a temperatura ambiente, la levadura, la harina y la nata líquida hasta que quede una masa blanda. La dejamos enfriar en la nevera al menos media hora.

Una vez fría, vamos cogiendo trozos de masa que estiramos con un rodillo hasta que queden muy finos, cuanto más mejor. Ponemos encima un plato redondo que usaremos como medida y cortamos la masa a modo de círculo. Con un cortador de masas hacemos ocho porciones con forma de triángulos y en cada una de ellas ponemos un poco del relleno que hayamos elegido.

Las cerramos empezando a enrollar por la parte más ancha del triángulo y sellando un poco con los dedos los bordes para que no se salga el relleno y los vamos colocando en una bandeja de horno con papel de hornear.

Los horneamos unos 15 minutos a 180º y cuando están bien fríos los espolvoreamos con azúcar glass en abundancia, no os cortéis porque la masa no lleva nada de azúcar, por eso le van muy bien los rellenos muy dulces y el azúcar por arriba.


martes, 1 de febrero de 2011

Tomates cherrys secos en aceite

El otro día cuando puse las cocas saladas me di cuenta que tenía esta receta pendiente. No es que sea gran cosa, pero cuando hay excedente de tomates viene muy bien envasar unos cuantos botes y después sacarlos en invierno. En este caso, como este año tuvimos cherrys rojos y amarillos a finales de verano hice botes de las dos clases y poco a poco se van gastando.

Lo mejor es envasarlos en tarros pequeños, para usarlos de una o dos veces y no tener que gastarlos porque sí. Vienen estupendamente para los panes, empanadas, pizzas y también combinan a la perfección con los platos de pasta. Y no creáis que se necesitan mucho aceite, al ir apretaditos los huecos son mínimos, pero de todos modos se puede utilizar en ensaladas.

Es el segundo año que seco tomates y los cherrys amarillos han sido la novedad de este verano, aunque el sabor es exactamente igual que el de los rojos, lo único diferente es que permiten alegrar las ensaladas. Lo más feo es la forma de pera que tienen, pero por lo demás, no hay diferencia. Esta receta viene muy bien prepararla cuando has encendido el horno para otra cosa, así se aprovecha el calor residual ya que necesitan poco calor, pero mucho tiempo. Los que tengan un espacio soleado pueden secarlos al sol, solo tendrán que tener la precaución de taparlos un poco con papel de aluminio y ya está. La receta la saqué de Gastronomía y Cia, aunque las especias se las pongo según lo que tenga en casa.

Ingredientes:

Tomates cherry
Aceite de oliva virgen
sal
Pimienta molida
azúcar
hierbas aromáticas (albahaca, orégano, tomillo, romero... )


Preparación:

En una bandeja con un papel de horno vamos colocando los cherrys en fila abiertos por la mitad. Antes los habremos lavado y secado bien. Los espolvoreamos con un poco de sal, azúcar, la pimienta y las especias que hayamos elegido. Ponemos por encima un chorrito de aceite y lo metemos en el horno a unos 100º durante hora y media más o menos, cuando veamos que ya están casi secos, a mi me gustan semisecos, así que los dejo este tiempo.

Si los queréis muy secos hay que dejarlos un poco más. Apagamos el horno y dejamos dentro los tomates para que se sequen con el calor residual. Si lo hacemos al sol tienen que estar muchas mas horas, hasta que veamos que están secos o semisecos, como más nos gusten.

Esterilizamos los botes y cuando están bien secos vamos colocando los tomates apretados en filas. Cuando tenemos el bote lleno, lo rellenamos de aceite de oliva virgen. Se cuecen al baño maría y tendremos tomates en perfecto estado para varios meses.