martes, 28 de diciembre de 2010

Snickerdoodles (Galletas de Especias)

Bueno, pues ahí van otras galletas... es Navidad y este año es la Navidad de las galletas caseras... entre las decoradas y estas nuestros amigos (mayores y pequeños) han disfrutado estos días de galletitas caseras, y todavía quedan un par de recetitas por probar, así que prepararos porque seguiremos con galletas.

Estas son deliciosas, la verdad. El punto de nuez moscada y canela es genial y todas las veces que las he preparado siempre han gustado mucho, a niños y mayores. Además son sencillitas y rápidas, no se necesitan cortadores y lo mejor es no cortarse a la hora de rebozarlas en azúcar y canela para que estén mucho más ricas.


La receta original la encontré en Hands in dough que tiene un montón de recetas de galletas así que si no conocéis este blog os lo recomiendo, porque seguro que encontráis algo que os llame la atención muchísimo...

Ingredientes (para 50 galletas):

250 gr. de mantequilla ablandada
1 cucharadita de extracto de vainilla
100 gr de azúcar moreno
200 gr de azúcar
2 huevos
410 gr. de harina
1 cucharadita de bicarbonato
Media cucharadita de nuez moscada rallada
2 cucharadas de azúcar glass
3 cucharaditas de canela




Preparación:

En un bol mezclamos con la batidora la mantequilla a temperatura ambiente, la vainilla y el azúcar hasta que quede una crema a la que vamos añadiendo los huevos de uno en uno.

A la mezcla se le añaden en dos tandas la harina tamizada con el bicarbonato y la nuez moscada (yo le puse un poco de cremor tártaro)

Se tapa con un papel film y se deja enfriar en la nevera durante media hora. Mientras preparamos una mezcla con el azúcar glass y la canela. Sacamos la masa de la nevera hacemos bolas y las rebozamos bien en azúcar y canela.

Las ponemos sobre un papel de horno y las horneamos unos 10 minutos (depende del tamaño que hayamos hecho las bolas a unos 180º. Dejamos enfriar en una rejilla y a disfrutar.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Galletas y Feliz Navidad

Hoy es el día de la salud y del casi... la lotería ha repartido premios, pero sobre todo ilusión y eso significa que la Navidad ya está aquí y para celebrarlo nada mejor que desearos felices fiestas con unas galletas especiales, sobre todo porque he tenido la mejor ayuda para prepararlas y porque aunque da pena comérselas, la verdad es que están bastante buenas.



Hace no mucho empecé a hacer galletas de fondant. De la mano de Pilar hice un curso con un resultado genial y ya he hecho mis pinitos en casa y reconozco que es mucho más divertido que hacer tartas, cambias más de modelo y, desde luego, no se tardan tanto en hacer. Así que con estas galletas os deseo Felices Fiestas.




Estas son las galletas que hice en el curso con Pilar, que tiene un arte y unas manos prodigiosas. Si os gusta esto del fondant, no dejéis de visitar su blog.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Dulces navideños (Cooking Challenge)

Siempre me ha gustado cocinar, pero reconozco que desde que cocino "en compañía" es más divertido... tanto que en cuanto sabemos la receta del mes ya estamos preguntado a la siguiente en elegir qué va a encargarnos... Es genial cocinar con amigas con las que a pesar de la distancia hay tanto feeling y tanta comunicación y eso que todas mantenemos el secreto de cómo van nuestros platos, sobre todo cuando la temática es libre como en esta ocasión.



Este mes elijo yo receta en el Cooking Challenge y visto lo que nos gustó cocinar los entrantes que nos propuso Elvira en noviembre, entre otras cosas porque hubo libertad total en la elección de los platos, he optado por hacer algo similar. La verdad es que tenía pensadas otras cosas para cuando me tocara elegir, pero cambié de idea de pronto y propuse dulces navideños con temática libre. Podían ser dulces tradicionales, postres específicos de Navidad o ideas para estos días... la única condición era que tenían que ser como mínimo dos platos.




Además, así me obligo a preparar dulces de esos de siempre, algunos nuevos para mí pero un tipo de postre que nunca había preparado... reconozco que soy más de tartas o pasteles a la hora de pensar un cierre para una comida familiar, así que nunca he preparado ni polvorones, ni mazapán ni este tipo de dulces. Ya era hora y os traigo unos mantecados, unas rosquillas holandesas de nombre impronunciable, unos pastissets y también bombones, para terminar con el sabor más dulce del chocolate...



¡A disfrutar! Ah, y estas son las propuestas de mis amigas: Los cerezos en flor, Dit i Fet, CocinArte, Cuina per a Llaminers, El olor del café, Pikerita y La Quinta de Lúculus.

Kerstkransjes (Rosquillas Holandesas de Navidad)


Esta receta la encontré en la primera búsqueda que hice en internet de dulces navideños. Me llamó la atención el nombre y la verdad, la pinta me convenció. Han sido un gran descubrimiento. Quedan unas pastas esponjosas, con aire por dentro y con un toque delicioso gracias a la almendra y el azúcar. Son típicas en Holanda, donde las toman el día 31. El único problema que tuve al hacerlas es que la masa se queda bastante blanda, lo que hace que sea toda una odisea pasarle el rodillo, así que yo le añadí más harina hasta que me pareció que tenía una consistencia apta, aunque tampoco fue mucha. Con estas cantidades salen seis rosquillas de un tamaño grande.

Ingredientes:


100 gr. de harina de fuerza
1/2 cucharada de levadura
60 gr. de mantequilla
40 gr. azúcar
1/4 de huevo.
Una pizca de sal
Almendra picada
azúcar glass para espolvorear


Preparación:


Se mezcla el harina, con la levadura, el huevo batido (reservamos lo que nos sobre), el azúcar y la sal en un recipiente hondo. Se mezcla bien hasta que se amase... Hacemos una bola. Mi masa quedó un poco pegajosa y por eso le tuve que poner un poco más de harina hasta que queda una bola lisa y homogenea que se puede amasar con un rodillo.


Sobre una tabla con harina extendemos la masa con un rodillo hasta lograr que tenga medio centímetro de alto (yo las dejé un poco más gorditas) y con dos cortapastas de distinto tamaño (valen vasos, aros de emplatar... ) hacemos las rosquillas y las ponemos sobre una bandeja de horno con papel.


Precalentamos el horno a 170º. Untamos las rosquillas con el huevo que nos sobró y espolvoreamos con una capa generosa de almendras en cubitos y de azúcar glass. Horneamos unos 10 minutos, hasta que veamos que se doran y dejamos enfriar en una rejilla.




Pastissets de mora y de membrillo


Una receta que tenía pendiente de un libro que se llama "Cocina de fiesta" y que tiene un montón de ideas para ocasiones especiales, en su mayor parte para Navidad. Los típicos por lo visto son de boniato, pero en el libro los tenían hechos de fresa. Yo los he preparado con la mermelada de mora que tenía hecha desde verano y con la mermelada de membrillo que le copié a Pikerita. Los más ricos, los de membrillo sin duda ya que el contraste entre el sabor de la almendra y el membrillo queda delicioso.



Ingredientes:

250 gr. de almendra molida
150 gr. azúcar glass
Un par de cucharadas de harina
2 huevos
mermelada
canela
ralladura de limón


Preparación:

Se mezcla la almendra molida con el azúcar glass y la harina. Le añadimos una pizca de ralladura de limón y el huevo. Lo mezclamos bien (se hace mejor con la batidora porque es muy pegajoso) y rectificamos de harina hasta que la masa quede lisa y homogenea (yo le tuve que añadir un poco más).

En una mesa con harina y con las manos con harina hacemos bolitas que aplastamos. Yo use los discos de hacer empanadas bien regados de harina porque la masa es pegajosa. Hacemos los círculos, los rellenamos de la mermelada (queda mejor si es un poco espesa, si es muy líquida se quedan más aplastados, como los de mora). Cerramos a modo de empanada y las ponemos sobre una placa de horno con papel.

Pintamos las empanadas con huevo batido y espolvoreamos por encima una mezcla de azúcar glass y canela. Horneamos unos 20 minutos a 160º.

Polvorones caseros


Era una de las recetas pendientes así que he aprovechado a prepararlos ahora. Los primeros que hice fueron todo un fracaso, parecían más galletas que polvorones. Era una de esas recetas que vienen en algunos libros y que tienen mal no, fatal las cantidades. Así que hacer polvorones ha sido un poco más cabezonería que otra cosa y como ya no quería más experimentos me fui a lo seguro, y para eso nada mejor que seguir los consejos de todo un profesional de este tipo de dulces, José Manuel de Asopaipas, que es de Estepa y de tradición familiar y estos, estos si que son polvorones ricos, ricos. La receta que os pongo es una mezcla entre sus polvorones de almendra y los mantecados, un pelín adaptados... si quereis los originales en su blog tenéis un montón de propuestas. Eso sí, cuidadito con el horno que a mi se me quemaron un poco por abajo por fiarme del reloj... ya sabéis, cada horno es un mundo.



Ingredientes:

375 gr. harina de fuerza
125 gr. de manteca de cerdo
125 gr. de azúcar glass
Un chorrito de aguardiente
7 gr. de canela
Un poco de sésamo molido
Azúcar glass para espolvorear

Preparación:

Secamos la harina extendiendola en la placa del horno y horneándola durante unos 40 minutos a 120 grados. Movemos de vez en cuando y dejamos enfríar totalmente. Mezclamos la harina, con la manteca ablandada un poco, el azúcar, el aguardiente, la canela y el sésamo molido. Mezclamos bien hasta que todo quede integrado en una bola.

Extendemos la masa con un grosor de unos dos centímetros y con un cortapastas hacemos los polvorones. Se colocan en una bandeja con papel de hornear. Los metemos en el horno precalentado a 180º, yo a los quince minutos se me habían quemado un poco así que mucho ojo con el horno. Una vez fríos espolvorear con azúcar glass.


Bombones corazón de fresa y de chocolate blanco con avellanas

Qué ganas tenía de hacer bombones en casa, así que aprovechando la ocasión os propongo cerrar una cena navideña con vuestros propios bombones. Reconozco que me ha resultado más sencillo de lo que en un primer momento creía, pero también será porque estaba bien asesorada y he seguido a pies juntillas los consejos de Su, de Webos Fritos, que tiene un montón de buenos consejos que no está mal leer antes de meterse en faena. Uno de los mejores es seguir sus recomendaciones de chocolates aptos para bombones, así uno va sobre seguro y no falla a la hora de elegir el mejor chocolate para prepararlos.


Ingredientes:

Chocolate de calidad, yo he usado el de Milka Weisse Ganznuss para los de chocolate blanco, que ya tiene las avellanas y para los de chocolate con leche he usado el de la Marca Valor.
Fresas deshidratadas (se pueden rellenar de praliné, ganaches, frutos secos...)




Preparación:

Es importante tener moldes para bombones porque es verdad que quedan con más brillo y más bonitos, pero yo los del corazón blanco los he hecho con un molde de silicona que compré para hacer gominolas y aunque no queda con el mismo brillo, no tuve problemas. Los de chocolate con leche están hechos con un molde específico para bombones y la única pega es que quedaron algunas burbujitas de aire... la próxima vez no queda ni una!

Derretir el chocolate. Yo lo hice en el microondas, treinta segundos y vamos moviendo hasta que se deshace del todo, lo sacamos y le añadimos como un treinta por ciento más de chocolate. Movemos bien hasta que se integra todo y lo repartimos en los moldes y lo dejamos enfriar. En los de chocolate con fresas llené el molde a la mitad, le puse un trozo de fresa deshidratada y lo termine de rellenar con chocolate. En los de avellana hay que tener cuidado que las avellanas caigan en el medio para que no vean.

Se desmolda sin problema y para conservarlo lo mejor es seguir el consejo de Susana, en un tuper bien tapado con papel film para que no cojan olores.
viernes, 3 de diciembre de 2010

Magdalenas con corazón de chocolate

Esto en realidad no son magdalenas.... no... según el libro del que saqué la receta son pastelitos con corazón de chocolate fundido. Yo, que soy más sencilla, en un primer momento bauticé esta receta como magdalenas de chocolate rellenas de chocolate, pero hoy, al copiar las cantidades del libro he visto eso del corazón de chocolate y qué queréis que os diga, me ha gustado más, pero de ahí, a llamarlas pastelitos....

Un día, buscando un regalo en una increíble y desorganizada sección de cocina de una de las librerías más famosas de Salamanca encontré un tesoro. Bueno en realidad allí había muchos tesoros, algunos de esos antiguos, que solo tienen unas pocas fotos pero que son infalibles a la hora de meterse en harina.



Os decía que encontré un tesoro... era un libro chiquitín, de esos que quedan eclipsados por los grandes recetarios y el titulo de lo más sencillo "Chocolate" con una aclaración para los dudosos en que semejante miniatura tuviera algo bueno dentro "Más de 100 exquisitas recetas". Un libro editado por Love Food, de esos en los que en cuanto los ves sabes que harás muchas recetas porque todas te gustan.

Bueno, pues mi libro y yo ya hemos hecho algunos pinitos juntos (como mis muffins de moka) y siempre han sido exitosos... lo único malo es que para leer las recetas tengo que usar una lupa de aumento porque la letra es una miniatura y una ya no tiene quince años, cuando podía leer casi a oscuras cualquier cosa. ¿A ver quién es el guapo que me dice a mí ahora que en lo pequeñito, sencillo y discreto no existe la magia? Pues ale, a disfrutar de una receta facilota y rica mientras yo me dejo los ojos para copiaros la receta ;)



Ingredientes: (en cups)

4 cucharadas de mantequilla en pomada
1/4 taza de azúcar
1 huevo grande
1/2 taza de harina
1/2 cucharadita de levadura
1 cucharada de cacao sin azúcar
55 gr. chocolate
azúcar glass para espolvorear

Preparación:

Precalentamos el horno a 190º y colocamos los moldes en una bandeja, yo los pongo sobre un molde de silicona para magdalenas.

En un bol grande batimos la margarina, el azúcar, el huevo, la harina que habremos mezclado antes con la levadura y el cacao con una batidora eléctrica o bien a mano dejándolo bien integrado.

Rellenamos los moldes hasta la mitad de la masa y con una cucharita hacemos un hoyo pequeño en el que ponemos un trocito de chocolate partido. Tapamos con el resto de la masa. Horneamos las magdalenas durante unos 20 minutos o hasta que suban y se dejan reposar unos 3 minutos. Son ideales templados con un poco de azúcar glass por arriba.