Llegó el frío, la respiración se corta nada más asomar la naricilla por la puerta, ha comenzado a helar por las noches y a amanecer con niebla. Conclusión, es el momento de amasar y hornear porque no hay nada que anime más y reconforte más que entrar en casa y que huela a bizcocho o pan casero y ya si puedes disfrutarlo con un té bien caliente o un chocolate es ideal. Eso sí, para que el plan sea el no va más, hay que comprobar mirando por la ventana que fuera todos echan humo blanco y frío por su boca... vamos, que es un chincha que mira lo que tengo y tú no!

De esta receta me enamoré a primera vista... fue vérsela a Pilar (Lechuza) y me dije, esto lo tengo que probar y vamos, me faltó bien poco que a los pocos días estaba ya con el horno encendido y la masa lista. Lo único que le varié es que además de pasas le puse piña deshidratada que daba un delicioso dulzor cuando te encontrabas un trocito. Si os gustan los brioches, este no dejéis de probarlo porque el proceso no es nada complicado y el resultado es inmejorable.
Ingredientes:
1 huevo
50 gr azúcar
250 ml leche
15 gr levadura
30 gr mantequilla
Un puñado de pasas (yo las hidraté en ron)
Piña deshidratada en trocitos
400 gr harina
esencia de vainilla
1 pizca de sal
1 huevo batido
1 cucharada de leche

Preparación:
Se pone a calentar la leche y se disuelve en ella la levadura. Aparte se bate el huevo con el azúcar y la esencia de vainilla. A esta mezcla se le añade la leche templada y se va integrando la harina poco a poco. Amasamos y cuando está hecha se le pone la mantequilla a temperatura ambiente y en trozos. Amasamos hasta que esté lisa.
Dejamos reposar unos 45 minutos (yo la dejé un rato más) y se vuelve a amasar. Se le añaden las pasas y los trocitos de piña deshidratada y dejamos reposar otros 45 minutos.

Para hacerle la forma se hace un rollo alargado doblando la masa sobre sí misma y se pone en un molde de plum cake o de pan forrado con papel de horno. Se deja reposar una media hora y antes de meterlo al horno, que habremos precalentado a 200º, se baña con un huevo batido con una cucharada de leche.
Se hornea unos 30 minutos.


Creo que mi lista de ideas ha superado la veintena y cuando ya se estaba convirtiendo en algo realmente peligroso decidí cortar por lo sano, aunque al final la falta de tiempo ha sido otro ingrediente a tener en cuenta en esta receta, por eso esta propuesta es sencilla y rápida. 

Ingredientes para la mousse: 


500 g de harina de fuerza