miércoles, 28 de abril de 2010

Crepes de dulce de leche

Lo del dulce de leche es especial en casa... siempre es bien recibido. Hacía mucho que no preparaba nada con dulce de leche y el otro día casi medio improvisando recordé que había dulce de leche en casa y preparé unos crepes (o panqueques) templaditos, cremosos y deliciosos. Buenísimos, toda una maravilla si se busca un postre rápido y rico.

El dulce de leche es espectacular. Tiene muchas posibilidades y siempre da un toque riquísimo a cualquier postre. Además, comer estos postres es una magnífica manera de tener presentes a los que están al otro lado del océano. Lejos pero cerca, con el dulce de leche es imposible no viajar con la mente y sentirse cerca de la familia, esos dulces argentinos a los que a pesar de la distancia sentimos tan cerca y de los que muchas veces hablamos como si los hubiéramos visto ayer.

Los panqueques y un buen mate, una combinación increíble.


Ingredientes (salen unos 10 crepes grandes)

250 gr. harina
250 ml. de leche
250 m. de agua
2 cucharadas de azúcar en polvo
1/2 cucharadita de sal
2 cucharadas de aceite
3 huevos
1 cucharada de ron
1 bote de dulce de leche

Preparación.

Hay que preparar la masa con cierta antelación prque necesita una hora de reposo. Para hacerla mezclamos todos los ingredientes de la receta, menos el dulce de leche, con la batidora, hasta que la mezcla está bien fina.

Lo dejamos reposar en la nevera una hora. Preparamos las crepes poníendo un poco de mantequilla en una sartén antiadherente y cuando esté muy caliente añadimos un poco de masa, volteamos y reservamos.

Una vez que tengamos hechas todas las crepes, las rellenamos con la crema de dulce de leche, las enrollamos y listas. Se pueden decorar con azúcar glass.

La receta de las crepes es de Simone Ortega.
martes, 27 de abril de 2010

Pan de cebolla y pan de ajo

Bueno, todavía hay mucho que mejorar (corteza, diversas masas, ....) pero estoy muy contenta con mis incursiones en el mundo panil. El otro día de repente me entraron las ganas de amasar algo y como mis únicos éxitos en esto del amasado a mano han sido gracias a Richard Bertinet, no me arriesgué, me puse con su masa blanca un pelín tuneada y aunque todavía no controlo muy bien las formas (tendré que practicar más), los panes estaban buenísimos, así que yo tan contenta y tan fiel al amasado Bertinet, de momento seguiré probando con su técnica diversas recetas.

Con una tanda de masa blanca salieron estos dos panes, una fougasse, varios colines para el nene y dos bollitos. La próxima vez haré una hornada para congelar sacándola un poco antes de que esté lista, en plan precocido, aunque la verdad, sobrar... no sobró mucho ;)


Ingredientes.

Una tanda de masa blanca de Richard Bertinet (receta aquí)
Cebolla frita (la mía era de Ikea)
Mantequilla
Ajo en polvo
Perejil

Lo primero que hay que hacer es la masa blanca según la receta. Sale genial usando la técnica de Bertinet, no falla. Una vez que la masa ha levado, vamos dividiéndola en trozos.

Para hacer el pan de ajo, hacemos la forma de barra estrecha en la masa y con una tijera le damos unos cortes profundos que abrimos un poquito. Ponemos en la picadora la mantequilla en trozos, ajo y perejil al gusto y lo mezclamos bien. Ponemos un poco de la mezcla en cada corte. Lo dejamos reposar una hora.

Para hacer el pan de cebolla estiramos la masa con cuidado, para que no se baje y le ponemos la cebolla, doblamos y ponemos mas cebolla, doblamos y así hasta que veamos que está integrada. No hay que amasarla. Hacemos la forma del pan y lo dejamos en la bandeja tapado con un paño al menos una hora.

Calentamos bien el horno, a unos 240º. Cuando esté bien caliente, metemos el pan y rociamos rápidamente con agua para que haga vapor. Horneamos unos 20 o 25 minutos.


martes, 20 de abril de 2010

Bizco-muffin de manzana

La historia de la cocina está llena de errores que resultaron platos fantásticos. Es el caso de los brownies. No voy a compararlo, porque lógicamente no es lo mismo y a esta receta no le falta ningún ingrediente que haya hecho de ella algo diferente, pero creo que en mi casa este "bizco-muffin" se va a quedar así para siempre.

Soy despistada por naturaleza. Es algo que a veces me da mucha rabia pero que no puedo evitar. Como diría una amiga "tengo memoria de pez: tres segundos"... pues yo igual. Olvido recoger cosas, apuntar ingredientes en la lista de la compra, sacar la ropa de la lavadora... Esta receta eran unos muffins de manzana y digo eran porque eso ha pasado a la historia. ¿Que qué olvidé?... pues fueron varias cosas... Primero la receta pedía dos yogures naturales y cuando fui a la nevera sólo había uno... (esto también me pasa mucho jaja). Pero lo más importante es que olvide unir los líquidos con los secos y eché la mezcla (sin harina) en los moldes de magdalenas.... consecuencia, tuve que quitar la mezcla y me cargué todos los moldes y... sólo quedaron dos sin usar. Imposible hacer muffins.



Entonces pensé hacer un bizcocho grande. Mezclé líquidos y secos, y claro con el yogurt de menos me pareció que quedaba un pelín denso, así que añadí leche a ojo (más o menos una taza de café).
Al final, el resultado ha sido rico, rico... es muy, muy jugoso, con los trocitos de manzana por todo el bizcocho y sin pensarlo salió una receta que buscaba hace tiempo: un bizcocho que no fuera seco, que llevara manzana y que me recordara a uno que hacía mi madre y del que la receta se perdió hace siglos... Este bizco-muffin lo logró.

La receta original de los muffins de manzana es del libro "Super muffins, donuts, brownies & Co" yo aquí os pongo la que hice yo.



Ingredientes:


350 gr. de manzana reineta (2 manzanas grandes)
2 c.s. de zumo de limón250 gr. de harina2 c.p. levadura en polvo
1/2 c.p. bicarbonato sódico
1 huevo
125 gr. de azúcar
1 sobre de vainilla azucarada
80 ml. aceite de oliva
125 gr. de yogur natural
75 gr. de queso fresco.
1 taza de café de leche.

Preparación:

Precalentar el horno a 180 grados y se engrasa el molde. Se pelan las manzanas y se cortan en láminas pequeñas. Se rocían con el zumo de limón para que no se oscurezcan. Mezclamos la harina, con la levadura y el bicarbonato.

En un bol aparte batimos el huevo y vamos añadiendo el azúcar, la vainilla azucarada, el aceite, el yogurt, la leche, el queso y los dados de manzana. Lo incorporamos a la harina en pocos movimientos. Ponemos la mezcla en el molde y lo horneamos unos 30 minutos. Se deja reposar en el molde antes de sacarlo y se deja enfriar.
jueves, 15 de abril de 2010

Fideuá de tinta de calamar con chipirones y gambas

La fideuá es un plato habitual en casa. Es sencilla y mucho más rápida que una paella, además permite diversas variantes. Cuando me encontré con los fideos negros en un expositor temporal de productos artesanos me llamaron muchísimo la atención, tanto que compré un paquete para regalárselo a una amiga muy querida y, tonta de mí, no pensé que en casa nos vendría muy bien una fideuá diferente.

No he parado hasta que he vuelto a encontrar estos fideos de tinta de calamar. Y pensando qué le iría bien a unos fideos negros no se me ocurrió otra cosa que unos chipirones así que con estos ingredientes improvisé una fideuá que ha sido todo un éxito. Buenísima, original y diferente.



Ingredientes para dos personas:


150 gr. de fideuá de tinta de calamar (la marca que he usado es Sandro Desii)
300 gr. de chipirones frescos
Gambón fresco (la cantidad al gusto)
1 cebolla
1 puerro
aceite de oliva
300 gr. de caldo de pescado


Preparación:

Lo primero que tenemos que hacer es limpiar bien los chipirones y ponerlos a escurrir. Pelamos las gambas y las reservamos. En una paellera ponemos a rehogar la cebolla picada finamente y también el puerro. Cuando está subimos el fuego y añadimos los chipirones. Vamos moviéndolos bien hasta que se hagán. Cuando están casi listos añadimos las gambas, echamos sal y damos unas vueltas en la sartén y ponemos los fideos negros a rehogar.

Pasados unos minutos añadimos el caldo hirviendo. En la fideuá es mejor ir añadiendo el caldo a medida que lo va necesitando. Si el fideo es fino (yo uso habitualmente el fideo cabellín) no es necesario echar doble cantidad de líquido, si es grueso sí. En cualquier caso se puede rectificar de caldo en cualquier momento.

Estos fideos necesitan sólo cinco o seis minutos de cocción, así que una vez que ha pasado este tiempo y se ha evaporado el caldo los retiramos del fuego y los reservamos.

Si tenemos una paellera apta para el horno, los fideos se pueden retirar antes del fuego y darles el último golpe de calor en el horno. Así quedará más seca y los fideos mas sueltos.
sábado, 10 de abril de 2010

Hornazo Salmantino (Cooking Challenge)

Aquí estamos de nuevo con un nueva propuesta de las Cooking Challenge. Una receta que me encanta, no sólo porque en esta ocasión haya sido yo la que ha elegido menú, sino porque el hornazo es algo muy característico de mi tierra, algo que nos representa y nos define y además un magnífico embajador. Por otra parte, esta entrada coincide en tiempo y forma con la tradición del hornazo, ya que este producto es típico del Lunes de Aguas y ese día, es pasado mañana.

El hornazo es una especie de empanada rellena con lo mejor que tiene mi tierra: buenos embutidos, jamón y lomo de cerdo. Aunque es un producto que ya se encuentra todo el año en toda la provincia, es típico degustarlo el Lunes de Aguas, en el campo, en las riberas del río Tormes, con los amigos y en medio de una buena fiesta.

La tradición del Lunes de Aguas suele sorprender a los foráneos de esta tierra. Aunque se ha popularizado, en sus orígenes combinaba lo más importante de nuestra gastronomía (el cerdo) y de nuestra cultura (la Universidad). Esta fiesta se celebra el lunes siguiente al Lunes de Pascua y aunque es una tradición de la capital, muchos pueblos también lo celebran.



Los orígenes de esta fiesta se remontan al Siglo XVI, cuando Felipe II dicta unas ordenanzas que obligan a las prostitutas que vivían en la casa de mancebía en Salamanca a ser trasladadas durante la Cuaresma fuera de la ciudad. Era Cuaresma y había que evitar tentaciones, sobre todo las de la carne en todos los sentidos, así que no había mujeres ni se comía cerdo. Las mujeres erán llevadas a Tejares, al otro lado del río y allí estaban recluidas hasta que finalizaba la Semana Santa al cuidado de un sacerdote que pasó a llamarse Padre Putas.

Una vez pasada la Cuaresma y la Semana Santa, el Padre Putas las llevaba de nuevo a la ciudad entre un gran jolgorio. En este punto no está demás recordar que Salamanca ha sido siempre una ciudad universitaria, incluso en aquella época y los estudiantes no se perdían una fiesta (igualito que ahora ;)) . Eran ellos, los estudiantes los que recibían a las mozas con una gran fiesta junto al río. Engalanaban las barcas y por supuesto, no faltaba el hornazo (estaban deseando volver a comer cerdo) y la bebida, tampoco la música.



Desde entonces los salmantinos celebramos el Lunes de Aguas. Las riberas del Tormes se llenan de gente, charangas y grupos de jóvenes. Los demás, es decir los que somos de otros pueblos, buscamos sitios más tranquilos en el campo para disfrutar de la compañía de los amigos en torno a un buen hornazo. A tanto llega la fama del hornazo charro que incluso ya existe una Marca de Garantía del Hornazo Salmantino.

Esta receta es sencilla, la masa no es nada complicada aunque necesita varios levados y queda delicioso. La otra forma de hacer un buen hornazo es enriquecer una masa de pan ya elaborada con manteca de cerdo y rellenarla.

Así pues, esta es la receta de las Cooking Challenge de este mes. He arrastrado a mis compañeras a descubrir un poco más de mi tierra, algunas ya conocían el hornazo y otras no, pero creo que para todas ha sido un grato encuentro. ¡Qué lo disfruteis!


Estos son los hornazos de las otras cooking: La Quinta de Luculus, Cuina per a Llaminers, CocinArte, Did i Fet, Hierbas y Especias, Los Cerezos en Flor, El Olor del Café y Pikerita.






  • Ingredientes:

  • 1/2 kg. de harina de fuerza
  • 20 gr de levadura fresca
  • Chorizo cular (mejor ibérico)
  • 100 gr. de jamón serrano en lonchas gruesas
  • 100 gr. de lomo de cerdo adobado en filetes (también vale fresco e incluso embuchado)
  • 1 huevo
  • 100 gr. de manteca de cerdo
  • 2 cucharaditas de sal
  • 1 taza de café de agua templada






  • Preparación:

  • Empezamos preparando la masa de arranque. Necesita varios levados, así que el hornazo es mejor prepararlo un día antes. Disolvemos la levadura con media taza de agua y lo mezclamos con una taza de harina. Amasamos bien la mezcla hasta hacer un bollo. Lo tapamos y lo dejamos reposar en un lugar sin corrientes de aire hasta que doble su tamaño, mínimo una hora. Yo lo suelo meter en el horno apagado.

  • Una vez que ha fermentado, en un bol grande mezclamos el resto de la harina con la sal y hacemos un volcán. Ablandamos un poco la manteca y la añadimos. En el centro colocamos la masa que hemos fermentado antes y empezamos a amasar todo. Vamos añadiendo poco a poco agua templada hasta que tengamos una masa elástica. Tapamos y dejamos reposar hasta que doble su tamaño, al menos una hora más.

  • Mientras preparamos el relleno del hornazo. Cortamos el chorizo cular en rodajas gruesas. Cortamos el jamón y el lomo en trozos grandes y reservamos. Hay quien pasa el lomo por la sartén, pero a mi no me gusta porque luego queda muy seco y en el horno se hace perfectamente.

  • Una vez que la masa ha doblado su tamaño, la amasamos de nuevo durante un minuto. Dividimos en dos y con un rodillo extendemos una parte que será la base del hornazo. Lo colocamos en una bandeja con un papel de horno. Sobre la masa colocamos una capa de jamón, una de chorizo y el lomo. Aunque se pone por capas no hace falta rellenar todos los huecos, incluso hay gente que en lugar de capas va poniendo trozos alternos.

  • Cubrimos el relleno con la otra mitad de la masa, recortamos los bordes para igualarlos y la sellamos. Con la masa sobrante podemos hacer dibujos o un enrejado. Los hornazos caseros suelen llevar dibujos o iniciales, los comprados bajo la Marca de Garantía llevan un enrejado para diferenciarse de los que no están amparados bajo este sello de calidad.

  • Una vez tenemos montado el hornazo lo dejamos de nuevo reposar durante una hora en un lugar resguardado para que aumente de nuevo. Precalentamos el horno a 160º/170º. Pasado este tiempo, con un tenedor pinchamos la parte de arriba para que salga el aire y no se formen ampollas. Pintamos la superficie del hornazo con el huevo batido y lo metemos en el horno mínimo media hora o hasta que se dore. Para saber si está cocido se puede pinchar con una aguja, si sale sin masa es que ya está. Se deja enfriar y ya está listo para comer.




miércoles, 7 de abril de 2010

Torrijas al Pedro Ximénez

Esta Semana Santa ha sido un tanto atípica. Estar fuera de casa ha hecho que no hayamos cumplido con determinadas tradiciones gastronómicas y hay algunas que no pueden dejarse pasar. Es el caso de las torrijas. No las habíamos probado y eso es algo imperdonable, así que anoche me puse con ellas. Deliciosas.

En esta ocasión pensé en ponerles algún "complemento" ya que normalmente las hago sin salsas ni almíbares, sólo con azúcar y canela. Estos días en varios blogs había visto diversas salsas, acompañamientos con frutas, helados, etc..., así que improvisé un caramelo con Pedro Ximénez y la verdad es que da tanto juego que ya estoy yo pensando más postres para ponerles la salsita tan rica.


Ingredientes.

Pan de torrijas o una barra en rebanadas gruesas
2 huevos
1/2 l. de leche
azúcar
canela en polvo
1 canela en rama
1 taza de café de Pedro Ximénez
esencia de limón
aceite de oliva



Preparación:

Vamos empapando las rebanadas de pan en leche y después las pasamos por huevo para ponerlas a freír en una sartén con abundante aceite de oliva. Una vez fritas, las ponemos sobre un papel absorbente y les echamos por encima un poco de azúcar y canela en polvo. Vamos friendo todas las torrijas y mientras preparamos el caramelo de Pedro Ximénez.

En un cazo ponemos la taza con el vino dulce, añadimos un par de cucharadas grandes de azúcar, un par de gotas de esencia de limón y la canela en rama. Lo llevamos a ebullición y lo dejamos reducir hasta que veamos que espesa.

Una vez fritas todas las torrijas, les echamos por encima el caramelo de Pedro Ximénez al gusto para que se empapen.
lunes, 5 de abril de 2010

Muffins de yogurt griego con chocolate

Esta receta la tenía pendiente desde hace tiempo. Se había ido quedando atrás, entre paradas, días festivos, retos y encuentros, así que allá va. Son unas muffins de yogurt de una receta original que sé que guardé y ahora no encuentro. Anoté las cantidades y la preparación en una nota para no tener que poner el ordenador en la cocina y ahora no aparece la original, así que aunque sé que viene de un blog, ahora mismo no recuerdo cual, pero en cuanto la encuentre subsano el error.

Muffins y no magdalenas ¿por qué?, pues porque después de leer mucho sobre el tema, prefiero distinguir así estas de las que se hacen con el molde de las madeleines... pero vamos, que no he sido capaz de encontrar otra diferencia.

A lo que iba, pues estas muffins son sencillas y ricas... La verdad es que son tan fáciles de hacer que no dan pereza y siempre son una buena forma de sorprender a alguien. Estas sorprendieron, así que objetivo cumplido. Es lo mejor de cocinar, poder repartir un poco de lo que haces en casa y sorprender a los tuyos. Además, a veces lo de repartir es necesario porque si no recuerdo mal salieron como una veintena de muffins!!!


Ingredientes:

250 gr. de harina
100 gr. de azúcar
125 gr. de yogurt griego
2 huevos
65 gr. de aceite de girasol
1 cucharadita de levadura
chocolate en pepitas (arándanos, pasas,...)

Preparación:

Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanquean. Añadimos el aceite y el yogurt griego y mezclamos bien. Una vez tenemos todos los ingredientes bien unidos, añadimos la harina con la levadura y mezclamos con movimientos lentos. No hace falta mezclarlo demasiado. Echamos las pepitas de chocolate.

Rellenamos los moldes hasta los dos tercios y con el horno precalentado a 180º y calor sólo por abajo horneamos los muffins. Cuando veamos que ya han subido (entre 15 y 20 minutos dependiendo de cada horno), ponemos calor también por arriba para que cogan color. Si quereis que tengan azúcar por arriba hay que echarla antes de meter al horno.