La historia de esta receta es larga. Bueno la receta no, todo lo que ha venido después y de lo que es capaz de hacerse en la blogosfera. Es una historia de cómo gente que no se conoce de nada comparte muchos, muchos buenos momentos a través del correo electrónico, que por cierto se me ha colapsado estas semanas pasadas. Creo que he recibido así como 300 correos en pocos días, unos cruzados con otros, unos con aventuras y otros con recetas, la mayoría con risas y otros con la historia, venturas y desventuras de nueve personas a las que no he visto en mi vida, pero a las que al ratito ya conocía mucho. Increíble.
Toda esta historia empezó cuando mi Amiga Invisible Gastronómica, María José de
Did i fet y yo decidimos publicar algunas recetas juntas. Ella me regaló un libro que también tenía y así, a lo tonto, publicamos una rica crema de naranja, receta que yo elegí. La idea era que ella eligiera otra receta y la haríamos a la vez, pero de repente, eso se convirtió en todo un reto de diez.
María José le comentó a su AIG Elvira, de
Los cerezos en flor si quería hacer con nosotras unos bagels y ahí, se montó el lío. El grupo se fue ampliando y oh, la magia de internet, ahora somos diez locas de la vida publicando bagels y lo que se tercie. Esto, que empezó a lo tonto tiene nombre y todo que se eligió por votación: Cooking Challenge. También tien un logo maravilloso que nos ha proporcionado Mercé.

En definitiva, puedo decir que pertenezco a un divertido grupo llamado Cooking Challenge.
Nuestra intención es una vez al mes compartir receta y reto, al menos eso de momento y como la compañía es muy, muy buena, creo que pintará muy bien. El grupo está formado por María José de
Did y fet, Maragda de
La Quinta de Luculus, Elvira de
Los Cerezos en Flor, Kako de
En Guette, Mercè de
Cuina per a llaminers, Nuria de
CocinArte, Mai de
Hierbas y especias, Mónica de
Las Recetas de Glutoniana, Ly de
El Olor del café y yo.
Este es el primer reto de Cooking Challenge: bagels.

Había visto los bagels en alguna película americana, en algún libro de recetas y por algún blog, pero como lo mío no son las masas creo que discretamente me hice la loca. Pero María José eligió bagels y ¡todo sea por tener contenta a la niña!. Todas (o sea las diez) a hacer bagels.
No se si los que yo he hecho son fieles a lo que se espera de unos bagels porque no los había probado antes. A pesar de que no quedaron ni muy redonditos, ni como en las fotos de bagels perfectos que circulan por la red, están bastante buenos. Esta es una receta sacada del libro "Café y pastas" de Blume. (Teníamos otra receta mucho más laboriosa así que opte por la sencilla, que me toca amasar a manita). La verdad es que me han gustado rellenos de dulce y de salado... con todo. Son diferentes a cualquier tipo de "bollo" que había probado antes y seguro que repito, sobre todo por comprobar si me pueden quedar más bonitos.
Ingredientes: 500 gr. de harina
42 gr. de levadura de panadería
1 cucharadita de azúcar
50 gr. de mantequilla
sal
1 yema de huevo
semillas de sésamo (semillas de lino, cebolla deshidratada, especias, semillas de amapola...)
Para el relleno dulce:
Mantequilla y mermelada de fresa casera.
Para el relleno salado:
Queso en crema, salmón ahumado y eneldo.

Preparación:
Tamizamos la harina en un cuenco y formamos un volcán. Disolvemos la levadura en 125 ml. de agua tibia y la vertemos en el volcán. Espolvoreamos el azúcar por encima. Mezclamos la levadura con un poco de harina y lo dejamos fermentar 15 minutos en un lugar sin corrientes.
Derretimos la mantequilla y una vez fría la añadimos a la harina junto con una cucharadita de sal y otros 125 ml. de agua. Mezclamos y amasamos el conjunto unos 10 minutos con las manos hasta que obtengamos una masa lisa y homogénea.
Lo dejamos reposar una hora o hasta que duplique el volumen. Yo lo dejé varias horas, me fui a trabajar y al volver terminé la receta.
Ponemos una cazuela con abundante agua salada y vamos precalentando el horno a 200º. Formamos diez bolas con la masa, las aplanamos un poco con lamano y les hacemos un agujero en el centro tipo donut. Sumergimos las roscas de uno a dos minutos en el agua hirviendo, las dejamos escurrir y las colocamos sobre la placa del horno a la que habremos puesto un papel de horno.

Batimos la yema del huevo con una cucharada de agua y pincelamos los bagels. Los decoramos con semillas de sésamo y los horneamos 25 minutos o hasta que estén dorados. Se dejan enfríar ligeramente y ya están listos para consumir con cualquier relleno dulce o salado.