
Pensando qué hacer para participar en el evento La Despensa de los Blogs que han organizado Kako de En guette e Idaina de El Aroma de Idania me acordé de un estupendo vinagre de fresas de Alegna y pensé hacer vinagre de frambuesas con las últimas del huerto, que sorprendentemente y a pesar de ser octubre sigue dando.
Las recetas que encontré no me convencían mucho así que buscando y buscando he hecho una mezcla de su receta de vinagre de fresas con otras que encontré en la red para crear un vinagre de frambuesas que en casa nos ha sorprendido muchísimo porque da un sabor fantástico a ensaladas y vinagretas. La diferencia con el vinagre de Alegna es sobre todo en las cantidades, ya que yo he añadido más fruta y el tipo de vinagre. Es muy, muy fácil de hacer, así que si tenéis frambuesas congeladas o de esas tardías que todavía siguen saliendo en las plantas aprovechadlas, no os arrepentiréis.

Ingredientes.
700 ml de vinagre de vino (vale de sidra o de manzana)
450 gr. de frambuesas
2 cucharadas colmadas de azúcar

Preparación:
Lavamos la fruta, si está congelada dejamos que se descongele bien. Ponemos a macerar las fresas con el vinagre. Yo lo dejé un día entero. Una vez bien macerado ponemos la mezcla en una cazuela, le añadimos el azúcar y lo llevamos a ebullición. Cuando empieza a hervir bajamos el fuego y lo dejamos cocer diez minutos.
Pasamos la mezcla por el chino y exprimimos bien la pulpa. En mi vinagre ha quedado una buena cantidad de pulpa que le da un sabor buenísimo a los platos, pero si alguien quiere que quede más "líquido" solo tiene que pasarlo por un colador muy fino o de esos de tela.
Se envasa en botellas esterilizadas previamente. He utilizado pequeñas y alguna más grande para el consumo casero. Una vez embotellado se cierra herméticamente y se guarda en un lugar con poca luz. A la semana estará listo para utilizar.
Bueno, toca mostrar la despensa así que... aquí está la mía. Más que despensa son un par de baldas en un trastero pequeñito. Esta es la balda de las conservas caseras, aunque la falta de espacio hace apretarlo todo mucho para que entre bien.

Entre las conservas hechas por mi este año están las mermeladas de mora (una de mis favoritas), de frambuesa de fresa y de tomate a la pimienta. La de cebolla al moscatel se acabó del todo. También hay mejillones en escabeche, tomates cherry secos en aceite, bonito en aceite de oliva (que podremos probar en diciembre y ya os contaré cómo ha quedado) y la última en llegar ha sido el vinagre de frambuesa. Poco a poco mi despensa va creciendo. El próximo reto será hacer mermelada de calabaza, que el huerto sigue en producción.















