Empiezo con este solomillo que me sorprendió muchísimo. Desde luego el resultado fue muy diferente a cómo me había imaginado este plato antes de hacerlo. Quedó jugosísimo, con un sabor muy suave y a todos los invitados, y eran bastante, les gustó. Se puede preparar antes y servir frío, templado o caliente.
Se puede comer solo, tal cual o acompañarlo de una salsa. De hecho yo creía que iba a quedar bastante "seco", así que preparé una salsa de pimienta verde que la verdad, tampoco es que le hiciera mucha falta. La receta la saqué de la página de Alicia y su Recetario Canecositas, que es un filón de recetas. Como éramos muchos hice dos solomillos, pero con uno se alimentan perfectamente cuatro personas.
Ingredientes:1 solomillo de cerdo
1 plancha de hojaldre
Bacon en lonchas.
Paté (cuando mejor, más rico. Le va bien de pimienta, foie...)
Sal
pimienta molida
Para la salsa:
200 ml. nata de cocina
dos cucharadas de pimienta verde en grano
un chorro de cognac.
sal
pimienta negra

Preparación.
Lo primero que hacemos es salpimentar el solomillo entero y dorarlo a fuego muy fuerte en una sartén para que se selle bien. Esto evita que pierda jugo y la carne queda suave y muy jugosa dentro del paquete.
Extendemos la plancha de hojaldre sobre la fuerte del horno y encima de ella ponemos las lonchas de bacon hasta cubrir todo el hojaldre. Untamos con paté el bacon sobre el que irá el solomillo, ponemos el solomillo dorado y sobre el untamos de nuevo con paté. Yo no le puse mucho, simplemente extendí un poco por toda la superficie y quedó con un sabor muy sutil.
Enrollamos el hojaldre sobre la carne y cerramos el "paquete" bien para que no se salga nada.
Lo pintamos con huevo y lo horneamos a 180 grados hasta que se ponga dorado, como una media hora en mi horno.
Para hacer la salsa de pimienta verde ponemos en un cazo la nata y la salpimentamos. Añadimos un chorro de cognac y cuando empieza a hervir añadimos las dos cucharaditas de pimienta verde. Dejamos reducir a fuego bajo y ya está lista.








